El estándar actual, que data de 1994, atribuye dos
ancestros al Gran Danes moderno. Por un lado, el Bullenbeisser,
o dicho de otra manera, la versión alemana del perro
de toro que existió en todos los países europeos
y que es, además, uno de los dos ancestros del Boxer.
Por otro lado está el Hartzrüde, macho para
la caza de montería. Los más grandes mastines
fueron el orgullo de las jaurías de caza de montería
para la caza mayor, en particular el jabalí. Aunque,
posteriormente, la caza de montería fue abandonada
en Alemania en beneficio de la utilización de armas
de tiro, el Hartzrüde sobrevivió como perro
de guerra, guardián de castillos y ceremonia. Fue
ampliamente conocido como Kammerhunde o 'perro de corte'.
Pero la carrera de lo que debía ser el Gran Danes
empezó en 1876, año en el que en la Exposición
de Hamburgo se concentraron 69 ejemplares que provenían
de diversas regiones de Alemania. De ellos, 45 eran de tipo
ligero, llamado 'de Ulm' y los 24 restantes presentaban
un tipo pesado o 'danés'. Ante este hecho, se hacía
necesario unificar todos esos perros en una única
raza y borrar esta denominación de 'danés'
que sonaba muy mal a los oídos germanos.
Dos años más tarde, con motivo de otra exposición,
un comité de jueces y criadores bajo la presidencia
del Dr. Bodinus, decidió adoptar el término
de Dogo Aleman o Gran Danes.